11/05/2011

Hoy, hace un año (I)

Alivio. La nube de cenizas del puñetero Eyjafjallajökull parece moverse en el Atlántico, en sentido dextrógiro, sin llegar a tocar el continente. Después de unos cuantos días mirando la página de control aéreo internacional siguiendo la evolución de la dichosa ceniza el peligro se disipa. Volaremos mañana, si Dios quiere. Ya tenemos preparado el equipaje de mano. Ropa de abrigo, que en Hamburgo suele hacer un frío que pela. El neceser, reducido, y su contenido convenientemente embalado, la cantidad justa para una noche. Bufanda y camiseta negra -la segunda equipación de esta temporada-, como en semifinales. Las entradas a buen recaudo: Sector 21B, Row 11, Seat 6. Aguanto los últimos chistes de los familiares madridistas sobre el extraordinario potencial del Fulham inglés. No es tan bueno como el Alcorcón, preciso sin éxito. "¡Anda que como perdáis con el Fulham!" Al menos hemos llegado a una final, no como otros. Llamada de RV para quedar a primera hora en el aeropuerto y desayunar antes de salir. Llevará la bufanda que agitó en Zaragoza, en la final de la Copa del Rey ganada al Barcelona, gol de Pantic. Está un poco ajada pero como talismán es insuperable: ni un título desde entonces.